Emilio Hidalgo dispone de unas muy afamadas soleras de PEDRO XIMENEZ; destacando especialmente entre éstas unas partidas fundacionales que datan de 1861 y que bajo el nombre de Santa Ana pone a disposición del público en cantidad limitada.

Son vinos procedentes de uva muy madura cuya prensa se efectúa tras su exposición al sol durante varios días. Se obtienen de ésta forma unos mostos con mayores concentraciones de azúcares que, sometidos a fermentación parcial dan como resultado un vino de textura aterciopelada; color caoba más o menos oscuro e intensos aromas de pasificación.